Hablemos de ciclismo | El cerebro detrás de un ciclista

José Marvin Monge



 

Los especialistas del ciclismo no ven directamente el ciclista exitoso, sinó quien es ese héroe invisible que se esconde detrás de él.  Ese que documenta cada detalle día a día de un campeón. Damos tres ejemplos. 

Miguel Induráin.


Todos conocemos a esas dos personas que lo guiaron en su vida, Sabino Padilla y Mujika. Sus datos son de un extraterrestre.


Lance Armnstrong.


Todos sabemos que fue Johan Bruyneel y su fisiólogo Pedro Celaya. Se marcó una nueva época llena de tecnología y estudio hacia el deporte. Lance habla 6 idiomas y aún mantiene el récord de la etapa más rápida del Tour de Francia, con 48 Km por hora. Su documentación indica que ese corazón bombea 34 litros por minuto con más de 200 latidos. Un ciclista que no aprendió a ganar,  sino a   hacer sufrir a los demás, con un umbral altísimo al dolor y un nivel de lactato de 4.5 mini moles.

Le mejoraron 10 kilos de peso, con la misma potencia como ciclista. Estudiaron su fisiología con  test de rendimiento, Ritmo cardiaco, perfil metabólico, absorción de lactato y oxígeno. Todo  destinado a aumentar la potencia máxima. Lance generaba 500 vatios, podía extraer 83 mililitros de oxígeno del aire que respiraba por cada kilo de peso corporal. El doble que una persona normal. Los músculos producían menos ácido láctico que cualquier persona y los elimina con mayor eficacia, manteniéndose a toda potencia más tiempo que sus rivales. Su trabajo en altura para mejorar su capacidad de oxigenación aumentando sus glóbulos rojos  mejorando  su capacidad fue un éxito.

Con el grupo de F1 mejoraron la fibra de carbón, la ligereza para subir y la rigidez de su bicicleta, la ropa, la aerodinámica, los zapatos,  el casco, los tubulares. Ellos descubren que los ciclistas gastan el 80% de su energía luchando contra el viento  y por ello mejora  al 100% la posición y la aerodinámica.


Crist  Fromme. Marca el nuevo ciclismo.


Todos conocemos al sabio científico de los datos el australiano  Tim Kerrison, quien estuvo detrás de Wiggins y Porte es uno de los entrenadores más condecorados del deporte.


Tim ha revolucionado los métodos de entrenamiento del ciclismo. Apegado totalmente a la tecnología y creador del entrenamiento polarizado o periodización inversa,  es capaz de predecir con exactitud el tiempo exacto que tardaba Fromme en una contrarreloj.  Ha logrado capturar la esencia del tour, puertos, longitudes, pendientes, porcentajes, kilos, vatios, contrarrelojes, los imponderables y los valores intangibles como el miedo, el stress, las caídas, el viento, el valor y la duda. Todo esto con un cable y una ranura usb  que a veces conecta al cuello del ciclista. A esto es lo que le llamamos nuevo ciclismo.

Tim le enseñó a Froome que entrenar es más duro que competir. Su mente era que competir era el premio al esfuerzo tan alto del entrenamiento. Usaron la tela con la menor resistencia al aire, es como una pelota de golf. Bajando la famosa zona de baja presión que reduce la resistencia al aire.


Esas personas son los héroes anónimos del ciclismo de alto nivel.

 


 

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